Relatos e Historia

 Relatos y Crónicas:

Ante una ruptura, la piel de las hojas se retrae y cicatriza. Nuestros antepasados, al observar este hecho, consideraron sus poderes curativos.

Fechado 3500 A.C. aparece en un papiro egipcio sobre plantas medicinales.

Otro papiro del 1500 A.C. describe sus propiedades y detalla más de una docena de remedios a base de Aloe.

Es Llamada planta milagrosa, sanadora natural, planta fuego.

Los asirios empleaban el sibarú o siburú para los problemas digestivos y los gases.

Los babilonios, así como los hebreos dotaron a esta planta de un estatus religioso, por sus propiedades medicinales.

Como parte de las ofrendas funerarias, los faraones eran enterrados con plantas de Aloe. Y se usada como parte de los ingredientes para embalsamar.

Cleopatra la empleaba en sus cuidados de belleza.

Nicodemo y Jose de Arimatea trajeron áloe mezclado con mirra para conservar el cuerpo de Jesús.

Alejandro Magno conquistó la isla de Socotora en el Océano Indico persuadido por Aristóteles, para obtener vastas plantaciones de Aloe y curar a los soldados.

Los árabes desarrollaron su siembra en Europa, pero el frío del invierno impidió que siguieran extendiéndose hacia el norte.

En sus viajes a América, Cristóbal Colón obtenía el Aloe asilvestrado en las Islas Canarias para combatir las dolencias de su marinos.

Los chamanes la utilizan por sus propiedades calmantes y es muy popular como amuleto de la tranquilidad, el amor y el buen augurio en nuestras casas.

La NASA, la ha seleccionado por su capacidad de absorción de la toxicidad producida por materiales como el PVC, la fibra de vidrio, la pintura, los ordenadores y demás equipos electrónicos.

 Historia del cultivo  

4000 A.C. Cultivada y venerada en Egipto, China, La India, Asiria, Babilonia.

1000 A.C. Los imperios griego y romano la introducen en las zonas cálidas de Europa y en Canarias.

Siglos posteriores. Se propaga el cultivo por Europa, pero reducido por el frío.

Siglo XV-XVI. Se traslada al Caribe.

Siglo XVII-XVIII. Se expande el cultivo por todo el mundo; es rebautizada en Barbados como aloe barbadensis Miller.

Siglo XIX, Con los nuevos medicamentos, se desdeñan las propiedades del Aloe Vera.

Siglo XX, En la II guerra mundial vuelve a curar a los heridos y quemados; especialmente en Hiroshima y Nagasaki.

Segunda Mitad del Siglo XX, La industria cosmética y farmacéutica acaparan su aplicación.

Siglo XXI, Se revaloriza su uso natural."